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sur le développement des zones arides et semi-arides

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Universidad de Almería (2013)

Influencia de la salinidad y la temperatura en la germinación de Limonium tabernense Erben : implicaciones para el diseño de jardines y restauración ecológica de áreas salinas en ambientes áridos y semiáridos.

Pedrosa Díaz, Wladimiro

Titre : Influencia de la salinidad y la temperatura en la germinación de Limonium tabernense Erben : implicaciones para el diseño de jardines y restauración ecológica de áreas salinas en ambientes áridos y semiáridos.

Auteur : Pedrosa Díaz, Wladimiro

Université de soutenance : Universidad de Almería

Grade : INGENIERO TÉCNICO AGRÍCOLA Hortofruticultura y Jardinería 2013

Introduction partielle
La desertificación ha sido definida por la UNCED (1992) y el CCD (1994) como un proceso complejo que reduce la productividad y el valor de los recursos naturales, en el contexto específico de condiciones climáticas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, como resultado de variaciones climáticas y actuaciones humanas adversas. Se trata de un tema preocupante porque más de dos terceras partes del territorio español pertenecen a las categorías de áreas áridas, semiáridas y subhúmedas secas. En España se observa que toda la mitad sur, a excepción de las cadenas montañosas más elevadas, más la meseta norte, la cuenca del Ebro y la costa catalana entran dentro de las categorías de tierras áridas, semiáridas y subhúmedas secas, y por lo tanto estas áreas son susceptibles de desarrollar el fenómeno de la desertificación (Molina García, 2010). Las zonas de clima árido y semiárido suelen presentar suelos salinos, debido básicamente a la concentración de sales como consecuencia del desequilibrio en el balance hídrico del perfil del suelo, ya que la evapotranspiración supera ampliamente a la precipitación en estas zonas climáticas. El agua del suelo es absorbida y transpirada por las plantas y a la vez se evapora directamente desde el suelo, sin embargo las sales solubles que contiene el agua no se evaporan y se van concentrando en la superficie, llegando a formarse una película blanquecina en la capa externa del suelo formada por costras de diferentes sales. Así, en las tierras áridas y semiáridas, donde la evapotranspiración es mayor que la precipitación, se generan suelos salinos de forma natural (Paniza-Cabrera, 2002). Como vemos, la salinidad del suelo es una grave degradación causada por factores climáticos, pero también por factores topográficos, hidrogeológicos y/o antrópicos. Así, la salinidad del suelo tiene su origen no sólo en la alteración y meteorización de la roca madre o en desequilibrios del balance hídrico del perfil del suelo, sino también en los cambios de uso del suelo, la destrucción y fragmentación de hábitats, la sobreexplotación de recursos hídricos, la explotación agrícola intensiva e irracional o la utilización en agricultura de suelos y agua de deficiente calidad química y, en general, en el mal uso y gestión de los recursos suelo, agua y vegetación.

Présentation

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Page publiée le 8 février 2019